Cómo te conviertes en un contable todoterreno sin darte cuenta

Cómo te conviertes en un contable todoterreno sin darte cuenta

Se acabaron los estudios de contabilidad, comienzan las prácticas o el trabajo en una empresa. Creemos que estamos preparados para el trabajo de contable, pero solo para lo que hemos estudiado. Afortunadamente, contamos con un poderoso aliado: Google nos ayudará a encontrar soluciones a muchas preguntas que nos puedan surgir.

En algunos casos, sobre todo al principio de la vida profesional, puede que si trabajamos en una asesoría o en una empresa donde nos asignen exclusivamente tareas contables, nos encontremos durante unos años realizando exclusivamente estas labores para las cuales nuestra formación resulta suficiente. No obstante, todos aquellos que trabajen como contables en pymes saben que, además de las tareas  propiamente del ramo, hay otro tipo de quehaceres para los cuales los estudios no nos ha preparado.

En cualquier caso, si queremos aspirar a tener más responsabilidades, como por ejemplo convertirnos en controller, es importante que tengamos competencias transversales y capacidad de aprender nuevas tareas, ya sean propias de la empresa o del sector en el que trabajemos.

Y así, poco a poco, casi sin darnos cuenta, de repente, llega un momento en que nos hemos convertido en un contable todoterreno.

Siete cosas que te puedes hacer en un departamento contable y para las que no estabas preparado

Es posible trabajar en un departamento de contabilidad o ser su responsable y, además de las tareas contables, hay otras que nos pueden tocar hacer. A continuación anotamos siete de ellas a las que, seguro, muchos contables se han tenido que enfrentar.

Participar en un proceso de selección

Un buen día, nuestra rutina puede verse alterada con una petición, ¿nos puedes ayudar en un proceso de selección? No todas las empresas delegan estas tareas, algunas pymes, en las que no hay departamento de Recursos Humanos, publican sus ofertas, llaman a los candidatos y realizan las entrevistas. En cualquiera de estas partes de un proceso de selección, nos podemos ver inmersos, de la noche a la mañana, sin que nadie pregunte y, ni tan siquiera, sin tener conocimientos de Recursos Humanos.

Contratar y gestionar seguros

Todas las empresas tienen algún tipo de seguro. Además, con la práctica cada vez más habitual de las entidades financieras de endosar seguros cuando se realizan operaciones de financiación, la empresa puede juntarse con coberturas duplicadas o exceso de seguros de vida. En algunos casos, estos se pueden cancelar al año siguiente, pero en otros hay que esperar al vencimiento de la financiación. Tanto en lo relativo a este tipo de seguros, vinculados a operaciones financieras, como en cualquier otro, es habitual que el propietario delegue las gestiones con las compañías de seguros en sus equipos de administración.

Gestión y contratación de suministros

Buscar la mejor tarifa para la luz, combustible o telefonía, son tareas que también pueden recaer en el contable de la empresa. Así como ya contabilizan las facturas, pues toca ponerse al día de kilowatios, velocidades de Internet o sobre la forma de ahorrar en la factura de combustible de la empresa.

Gestiones varias derivadas del sector de la compañía

Dependiendo del sector y de la propia empresa, podemos encontrarnos con casuísticas específicas, tales como gestión de documentación medioambiental, de calidad, de protección de datos, etc.

Tareas personales del jefe

A más de uno le habrá tocado oír alguna vez la siguiente pregunta, ¿me puedes hacer un favor personal? Ante esta pregunta, nos pueden pasar mil cosas por la cabeza: ¿tendré que recoger a los hijos del jefe en el colegio?, ¿me pedirá que le saque el perro a pasear? Aunque puede algunos hayan escuchado propuestas de esta índole, es más habitual acabar gestionando cuentas bancarias personales del jefe o realizando la declaración de la renta del jefe, esposa y algún que otro familiar.

Ir al banco con cantidades importantes de dinero

A más de uno le pueden entrar sudores fríos la primera vez que le dicen que si puede ir realizar el ingreso de caja en el banco y la suma de dinero es considerable. En este caso, de repente, nos convertimos en vigilantes de seguridad y nos salen ojos, donde no los teníamos, para vigilar a cualquier sospechoso. Tranquilos, esto pasa solo las primeras veces. Una vez nos acostumbramos a transportar dinero, lo único que nos molestará será el peso de la calderilla, ya que con el tiempo el temor irá disminuyendo, aunque no deberían de hacerlo las precauciones.

Despedir a un trabajador

En el trabajo, es probable que algunos compañeros se puedan terminar convirtiendo en amigos, pero puede llegar un día en que nos llegue el finiquito de algún trabajador y nos pidan que participemos en él como testigo; o, si somos los responsables de un equipo de trabajo, nos puede tocar despedir a uno de sus miembros, bien porque sea nuestra decisión al no estar contentos con su rendimiento, o bien por imposición de la dirección. Por los motivos que fuesen, puede ser un momento bastante difícil, pero que vaya con el cargo.

Fuente: https://blog.sage.es/contabilidad/contable-todoterreno/#.WfoLSeYWyEc.linkedin

 

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