El presupuesto de balance es importante

El presupuesto de balance es importante.

El presupuesto de balance es importante, probablemente más que el de pérdidas y ganancias.
Volvemos a estar en periodo de cierre de presupuestos para definir los objetivos a alcanzar durante 2017.
Más o menos cada año por estas fechas hago algún artículo hablando de planificar la actividad, preparar los presupuestos, etc. Es, evidentemente, la tarea que estamos haciendo en las empresas durante estos meses. (O por lo menos, ¡la que deberíamos estar haciendo!).
El artículo de hoy, en la misma línea de planificación, pretende destacar la importancia de definir cuál es la situación, es decir, el balance, donde pretendemos llegar con el presupuesto de pérdidas y ganancias que estamos preparando.
A menudo dedicamos muchas horas a la preparación y redacción del presupuesto de pérdidas y ganancias. Pero muy pocas a la redacción del presupuesto de balance de situación.
Sin duda es una mala praxis, o por lo menos, una práctica muy mejorable.
¿Por qué siempre nos olvidamos del presupuesto de balance?
¿Por qué nos conformamos con hacer sólo el presupuesto de pérdidas y ganancias?
El presupuesto de pérdidas y ganancias es el primer paso y es el que nos ha de ir guiando en el día a día, pero “simplemente” marca el camino que queremos seguir para llegar a una determinada situación patrimonial (= balance de situación).
Presupuesto de balance de situación. Pensemos en ello.
El objetivo de la planificación es intentar posicionar nuestra empresa en una mejor situación para poder obtener un beneficio suficiente y periódico.
Una mejor situación supone una situación de equilibrio más estable. Entendemos por estable una situación que puede permanecer en el tiempo. Una situación estable nos permite está mejor preparados para cualquier contingencia que pueda suceder.
Por ejemplo:
• Si disponemos de una correcta capitalización nos resultará más fácil conseguir nueva financiación ajena.
• Si nuestros activos no corrientes están correctamente dimensionados y son operativos seremos más competitivos.
• Si tenemos un fondo de maniobra suficiente podemos enfrentar mejor posibles morosidades.
• Si podemos cubrir nuestras NOF básicamente con recursos a largo plazo, entonces en el corto plazo tenemos más capacidad para enfocarnos en el beneficio antes que en la generación de efectivo, etc.
Así que resulta evidente la necesidad de prestar atención también, o mejor dicho, en especial, a la estructura patrimonial (balance de situación) que entendemos nos aportará un mejor equilibrio.
Redacción del presupuesto de balance de situación.
De hecho, probablemente el correcto desarrollo de la labor de preparación de los presupuestos debería contemplar simultáneamente tanto la cuenta de pérdidas y ganancias como el balance. En cambio, habitualmente preparamos la cuenta de pérdidas y ganancias y “buscamos” cuál es el balance de situación que resultará. Esta manera de preparar los presupuestos lleva a que el presupuesto del balance no haya servido “para pensar la empresa”, es sólo una consecuencia de la cuenta de pérdidas y ganancias y, a menudo, inalcanzable y/o irreal.
Hemos de prestar atención al volumen de masas patrimoniales de activo y pasivo corrientes que resultará. Por ejemplo, un período expansivo en ventas es seguro que hará crecer significativamente tanto el saldo de existencias como el de clientes, y el crecimiento del volumen de proveedores no será suficiente.
Por lo tanto un período expansivo en ventas afectará significativamente nuestras NOF.
¿Hemos previsto la financiación que nos hará falta?
Sí, a menudo la respuesta es del tipo “Si miras el balance final, el resultado obtenido es una nueva financiación más que suficiente.”
Es cierto, si miramos la situación final, probablemente estamos cubiertos. Pero la situación final se produce al final (perdón por la obviedad). Por ejemplo, nada nos garantiza que los vencimientos de derechos y obligaciones sean los adecuados. De hecho habitualmente el vencimiento de obligaciones (pagos) se produce antes el que los de los derechos (cobros).
¿Cuáles son nuestros períodos de maduración?
¿Qué dice el estado del flujo de tesorería (o de cash flow)?
¿Y si resulta que en el momento de máxima tensión de tesorería además se produce la necesidad de financiar una nueva inversión?
¿Y si llega el vencimiento de un préstamo importante?
¡Si algo he aprendido es que en Murphy siempre puedes confiar!
En resumen:
No podemos olvidar el presupuesto de balance de situación.
No solamente como balance de situación final, sino también semestral o trimestral. Bien que mensualizamos el presupuesto de pérdidas y ganancias. ¿Por qué no hacemos lo mismo con el presupuesto de balance de situación?
Sin duda nos permitirá una mejor planificación del ejercicio futuro.
Y una mejor planificación es seguro que lleva a una mejor ejecución. Como dijo Eisenhower “Siempre he pensado que los planes son inútiles, pero la planificación indispensable.”
https://raimon.serrahima.com/presupuesto-balance-importante/

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